
Rosendo Fraga (h)
Director de Análisis e Investigación en gormanlee.com
La primera edición del Innovators Business Environment Index ubica al país en el puesto 82 del mundo, con un desempeño destacado en tributación y movilidad internacional, pero con desafíos en percepción de mercado y entorno operativo.
La plataforma israelí StartupBlink difundió a finales de enero el Innovators Business Environment Index (IBEI) 2026, un nuevo ranking global que evalúa las condiciones estructurales que enfrentan emprendedores, startups y empresas innovadoras en 125 países. A diferencia del Global Startup Ecosystem Index (que mide resultados y desempeño de los ecosistemas) el IBEI se concentra en el entorno habilitante, es decir, en las reglas, incentivos y condiciones institucionales que hacen posible la actividad innovadora.
En esta primera edición del índice, Paraguay se ubicó en el puesto 82 del ranking global, con un puntaje total que lo coloca séptimo en América del Sur. En la tabla general, el país aparece en un tramo cercano al de economías emergentes con estructuras institucionales simples y costos operativos bajos, como Namibia (83°), que lo sigue inmediatamente. Esta posición resulta especialmente significativa si se la compara con su desempeño en el Global Startup Ecosystem Index 2025, también elaborado por StartupBlink, donde Paraguay ocupó el puesto 95°, lo que sugiere que su entorno institucional y regulatorio está mejor valorado que los resultados actuales de su ecosistema emprendedor, marcando un potencial aún no plenamente capitalizado.
El perfil paraguayo dentro del IBEI se explica menos por la fortaleza de sus pilares tradicionales y más por su desempeño sobresaliente en categorías funcionales clave, en particular Tributación y Movilidad global y apertura, dos dimensiones críticas para fundadores y empresas internacionalmente móviles.
En Tributación, Paraguay ocupa el primer lugar en América Latina y el Caribe, una posición que lo distingue claramente dentro de la región. Esta categoría evalúa parámetros como el impuesto corporativo, el impuesto a las ganancias de capital, los dividendos y la tasa máxima del impuesto a la renta personal. A escala global, Paraguay se ubica en un grupo de países con regímenes fiscales especialmente competitivos para la actividad empresarial, compartiendo tramo con economías que priorizan esquemas simples y de baja carga impositiva para atraer capital y operaciones internacionales. El informe destaca que tanto la tasa del impuesto corporativo como el costo de vida se encuentran dentro del 25% superior del índice, reforzando esta ventaja estructural.
La otra gran fortaleza paraguaya aparece en Movilidad global y apertura, donde el país alcanza el tercer lugar en América Latina y el Caribe. Esta categoría combina indicadores de accesibilidad internacional, apertura comercial, dominio del inglés, costo de vida y movilidad del pasaporte. En términos comparativos, Paraguay se sitúa en un rango similar al de países que, sin ser grandes centros económicos, ofrecen condiciones favorables para la relocalización de personas y empresas, especialmente aquellas que operan de manera transfronteriza. Este desempeño refuerza su posicionamiento como base operativa para fundadores extranjeros y nómades empresariales.
En cuanto a los tres pilares centrales del índice, Paraguay muestra un desempeño más equilibrado, aunque sin liderar la región. En Percepción de mercado, se ubica cuarto en América del Sur, reflejando evaluaciones relativamente favorables en materia de estabilidad, gobernanza y accesibilidad internacional. En Incentivos empresariales, el país se beneficia de regímenes específicos de promoción, aunque su posición global sugiere margen para ampliar y sofisticar estos instrumentos. En Facilidad para operar un negocio, los resultados son más modestos, lo que indica que, más allá de los bajos costos y la simplicidad fiscal, persisten fricciones administrativas y regulatorias.
La ficha país del informe refuerza esta lectura. El IBEI subraya que Paraguay ha ganado visibilidad como base accesible para fundadores que buscan relocalizarse en el extranjero, apoyado en un sistema tributario territorial -que grava únicamente los ingresos generados dentro del país- y en procedimientos de residencia relativamente simples vinculados a la inversión o creación de empresas. También se destacan regímenes como las zonas francas y la Ley de Maquila, orientados a actividades exportadoras e industriales, así como el rol de REDIEX, la agencia nacional de inversiones y exportaciones, y de la Dirección General de Migraciones en la implementación de estos esquemas.
En conjunto, el Innovators Business Environment Index 2026 muestra que el atractivo de Paraguay no reside tanto en la escala de su mercado o en la densidad de su ecosistema innovador, sino en un combo específico de ventajas estructurales: baja carga tributaria, reglas claras, apertura internacional y costos competitivos. Para el ecosistema emprendedor, esto posiciona al país como una plataforma funcional para proyectos regionales o globales. Para Paraguay, el desafío estratégico pasa por convertir estas ventajas habilitantes en una mayor densidad innovadora, fortaleciendo capacidades locales sin perder los atributos que hoy lo distinguen en el mapa regional.

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