
Rosendo Fraga (h)
Director de Análisis e Investigación en gormanlee.com
El Social Progress Index 2025 marca el puntaje más alto para Paraguay desde 2011 y abre interrogantes sobre un posible cambio de trayectoria.
El Social Progress Index es un índice internacional elaborado por el Social Progress Imperative que mide el nivel de progreso social de los países a partir de resultados sociales y ambientales, sin sumar variables económicas como el PBI o el ingreso per cápita. El índice evalúa hasta qué punto una sociedad logra satisfacer sus necesidades básicas, generar condiciones para el bienestar y ampliar las oportunidades para que las personas desarrollen su potencial. Para ello, se estructura en tres grandes dimensiones (Necesidades Humanas Básicas, Fundamentos del Bienestar y Oportunidades) construidas a partir de indicadores comparables a nivel internacional provenientes de organismos multilaterales, encuestas globales y otras bases de datos especializadas.
Pasemos primero a los datos duros. En la edición 2025, Paraguay alcanzó un puntaje de 67,42 y se ubicó en el puesto 80° del ranking global: se trata del valor más alto desde 2011. Su desempeño lo sitúa en el tramo medio-bajo de la tabla internacional, en niveles comparables a Surinam (80°), Perú (82°) o República Dominicana (83°), aunque todavía por debajo de los países mejor posicionados de América Latina. En el plano regional, Paraguay se mantiene detrás de Chile, Uruguay, Costa Rica, Argentina, Brasil y Colombia, pero por encima de Perú, Ecuador, República Dominicana, Bolivia y Venezuela. En relación con 2024, el país mejoró dos posiciones (del puesto 82° al 80°), acompañado por un aumento del puntaje de 67,30 a 67,42, equivalente a una mejora interanual de 0,12 puntos. El mejor año de Paraguay en términos de ranking fue 2013, cuando alcanzó el puesto 79°, mientras que el peor se registró en 2023, con el puesto 86°. En cuanto al puntaje, el mínimo de la serie corresponde a 2011 (61,55), lo que refuerza la lectura de una trayectoria ascendente de largo plazo.
La serie 2011–2025 muestra que Paraguay ha experimentado una mejora sostenida y acumulativa de su progreso social, con un aumento cercano a seis puntos en el puntaje total. Sin embargo, este avance no se ha traducido todavía en un cambio estructural de su posición relativa, que permanece la mayor parte del tiempo entre las posiciones 79 y 83, con excepciones. El dato de 2025 introduce, no obstante, una novedad relevante: por primera vez, el país alcanza su máximo histórico de progreso social, lo que abre el interrogante sobre si este nivel puede convertirse en el punto de partida para una ruptura de ese techo histórico o si se trata de un pico dentro de una trayectoria de mejoras graduales.
El análisis por presidencias permite profundizar esta tensión entre avance absoluto y estancamiento relativo. Durante los años finales del gobierno de Fernando Lugo (2011–2012) y el breve mandato de Federico Franco (2012–2013), Paraguay partió de un puntaje bajo (61,55 en 2011) y logró una mejora inicial que lo llevó a alcanzar en 2013 su mejor posición histórica. Ese avance temprano, sin embargo, no se consolida como un cambio estructural, sino como un primer escalón dentro de una trayectoria todavía incipiente.
Durante la presidencia de Horacio Cartes (2013–2018), el progreso social paraguayo continúa avanzando en términos absolutos, con un incremento sostenido del puntaje desde valores cercanos a 63,5 hasta niveles superiores a 65,5. Aun así, el ranking se mantiene prácticamente inalterado, en torno al puesto 80–82, lo que indica que el ritmo de mejora resulta insuficiente para diferenciarse del desempeño de otros países comparables. En este período se consolida el patrón que caracteriza a Paraguay en el índice: mejoras reales, pero sin convergencia.
En el mandato de Mario Abdo Benítez (2018–2023), Paraguay sigue elevando su puntaje, que se estabiliza en torno a los 66 puntos, pero enfrenta un deterioro relativo de su posición internacional. En 2023 se registra el peor año de la serie en términos de ranking, con el puesto 86, lo que refleja un contexto regional e internacional en el que otros países avanzan a mayor velocidad, incluso cuando Paraguay no experimenta retrocesos significativos en sus indicadores sociales.
En lo que va de la presidencia de Santiago Peña (2023–2025), los datos más recientes muestran un cambio relevante. Paraguay alcanzó en 2025 el puntaje más alto de toda la serie histórica y mejoró su posición en el ranking global respecto del año anterior, revirtiendo parcialmente el deterioro observado en 2023. Si bien el avance sigue siendo incremental y no alcanza todavía para modificar de manera sustantiva la ubicación estructural del país en el índice, el hecho de haber marcado un máximo histórico de progreso social introduce un elemento nuevo en la trayectoria paraguaya y abre interrogantes sobre la sostenibilidad de esta mejora en los próximos años.
Más allá del recorte presidencial, el análisis de la velocidad del progreso social aporta una lectura complementaria y favorable para Paraguay. En distintos tramos de la serie 2011–2025, el país muestra ritmos de mejora superiores a los de economías mejor posicionadas. Entre 2015 y 2020, Paraguay aumentó su puntaje en 3,15 puntos, frente a 0,98 puntos de Uruguay, una dinámica de avance considerablemente más rápida. De manera similar, entre 2020 y 2025, Paraguay mejoró 1,27 puntos, casi tres veces el incremento registrado por Uruguay (0,45 puntos). Incluso en comparación con Argentina, cuyo puntaje mejora 1,53 puntos entre 2015 y 2020 y apenas 0,05 puntos entre 2020 y 2025, Paraguay muestra una trayectoria más acelerada.
Estas diferencias no alteran todavía el orden del ranking, pero refuerzan la idea de que, en términos de ritmo de progreso social, Paraguay ha comenzado a acortar distancias, un dato clave para evaluar si el máximo histórico alcanzado en 2025 puede transformarse en un cambio más duradero de posición relativa.

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